Desde la perspectiva de la oferta, la monetización de las reservas de gas natural de la región puede impulsar el crecimiento económico, fortalecer la balanza comercial mediante un aumento de las exportaciones y una reducción de las importaciones, y apoyar el desarrollo social al ampliar el acceso a una energía más limpia, asequible y confiable.
A pesar de este amplio conjunto de oportunidades, la expansión y el uso estratégico del gas natural en América Latina y el Caribe se enfrentan a varios desafíos. La heterogeneidad regulatoria entre los países, el acceso limitado a financiamiento a largo plazo y los cuellos de botella en la infraestructura continúan limitando el desarrollo de los mercados regionales de gas. Abordar estas barreras requerirá una cooperación regional más sólida, políticas energéticas más predecibles y mecanismos de financiamiento innovadores que puedan movilizar capital tanto público como privado.